Buenas noches maestra y
compañeros, tras la lectura de la parte dos de este texto, pude apropiarme de información
muy valiosa. Me gustaría retomar la hipótesis planteada donde se presenta que los
seres humanos nacemos con numerosas posibilidades de pensamientos, las cuales
contemplan reglas gramaticales, conceptos o hipótesis de diversos temas. También
se habla de la capacidad que posee el cerebro para recolectar información y seleccionarla
de acuerdo al contexto. De este modo, se expone que los bebés de manera innata
pueden tener conocimientos abstractos, pero se mantienen ocultos durante su
comportamiento inicial, pues desde el nacimiento, los bebés ya tienen la mayoría
de los circuitos cerebrales que presenta un adulto.
En particular, el aprendizaje
relacionado con el sentido del número resulta interesante ya que como plantea
el libro, después de una serie de experimentos se obtiene que los bebés tienen
la capacidad de captar los números a través de sentidos como el oído o la vista,
conceptos propios del pensamiento humano y del núcleo de conocimientos con el
que se guían todos nuestros aprendizajes posteriores. Con relación al lenguaje,
esta claro que un bebé no es capaz de comprender el significado de las frases
ni mucho menos las reglas gramaticales, pero, son capaces de procesar información
lingüística a través de circuitos complejos que son iguales a los del adulto.
Hablemos entonces de la
plasticidad cerebral, aquella capacidad del sistema nervioso responsable de la formación
general del ser humano, en la que por medio de la sinapsis y sus cambios
constantes a lo largo de la vida dan origen a nuevos aprendizajes. Este proceso
me parece impactante porque refleja el gran funcionamiento del cerebro, su
capacidad para generar nuevas conexiones y para recuperarse de los daños, para así,
poder hacer frente a las diversas situaciones que se presenten dentro del entorno en el que un ser humano está inmerso.
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