Parte II
Como aprende nuestro cerebro.
Viury
Marisa Flores
Continuando con lo que menciona Stanislas
Dehaene (2019) en el capítulo 2 “como aprende nuestro cerebro” es relevante
rescatar que, Según la hipótesis del cerebro bayesiano, venimos al mundo
con una enorme cantidad de combinaciones factibles de pensamientos potenciales,
es decir no nacemos con el cerebro en blanco, sino que ya poseemos desde el nacimiento,
ciertos conocimientos heredados y adquiridos durante la gestación. Esta perspectiva
sugiere que el cerebro de un bebe ya posee la habilidad de aprendizaje de las
lenguas del mundo, los objetos los rostros etc.
Dehaene hace mención que Rosseau sostenía en su tratado Emilio o de la educación
que nacemos con capacidad para aprender, pero sin saber nada, lo que hoy en día
conocemos que es falso y que pese a la inmadurez de un bebe ya este tiene mucho
conocimiento, solo que permanece invisible debido a que aún no se expresa en el
comportamiento primitivo del bebe, sin embargo, de acuerdo a experimentos de Reid
y otros, 2017 demuestran que el reconocimiento del rostro inicia desde el útero.
Desde el nacimiento un bebe prefiere escuchar su lengua materna que una lengua
extranjera, desde el tercer trimestre de embarazo el feto ya es capaz de oír la
melodía del lenguaje filtrada por la pared uterina.
Dehaene resalta que El niño nace con un cerebro inconcluso y no con un
cerebro desocupado, postulado de la pedagogía antigua. Gaston Bachelard, La
filosofía del no (1940).
Desde el nacimiento,
la corteza del bebé está plegada casi como la de un adulto, subdividida en
áreas sensoriales y cognitivas especializadas que ya están interconectadas por
haces de fibras nítidos y reproducibles. Consiste en un conjunto de módulos
que, individualmente, proyectan sobre el mundo exterior un tipo específico de
representación. La corteza entorrinal, con sus células de grilla, traza planos
en dos dimensiones perfectos para codificar el espacio y navegar por él. Stanislas
Dehaene (2019).
1.Memoria de trabajo: conserva una
representación mental activa durante un lapso muy breve, Esta memoria nos
permite retener un número de teléfono en la mente: durante el tiempo que nos
insume marcarlo. Este tipo de memoria se basa principalmente sobre la
preservación de un patrón sostenido de actividad.
2.Memoria episódica: el hipocampo, Las
neuronas del hipocampo parecen memorizar el contexto de todos los eventos:
codifican dónde, cuándo, cómo y con quién ocurrieron.
3.- Memoria semántica: los recuerdos no
parecen quedarse en el hipocampo para siempre; durante la noche, el cerebro los
repasa y los mueve hacia una nueva ubicación en la corteza. Allí, se
transforman en conocimientos permanentes: el cerebro extrae la información que
está presente en los episodios que vivimos, la generaliza y la integra en
nuestra vasta biblioteca de conocimientos del mundo.
4.Memoria procedural: cuando repetimos la
misma actividad una y otra vez (atarnos los zapatos, recitar un poema,
calcular, hacer malabares, tocar el violín, andar en bicicleta…), las neuronas
de la corteza y de otros circuitos subcorticales terminan por modificarse para
que la información circule mejor en el futuro.
Al nacer, todos los grandes haces de fibras del cerebro ya están en su lugar. Sin embargo, la plasticidad cerebral puede reorganizar sus conexiones terminales. Millones de sinapsis se modifican cada vez que adquirimos nuevos conocimientos.
Stanislas Dehaene (2019). ¿Cómo
aprendemos? Editorial Siglo Veintiuno.
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