La adquisición de conocimientos es una de las características de nuestra especie, el aprendizaje nos ha permitido adaptarnos y a sobrevivir en los entornos tan cambiantes que se han tenido a lo largo de nuestra historia. Es de suma importancia notar que el aprendizaje no se limita o refiere meramente al ámbito educativo, sino que es un proceso que se lleva a lo largo de nuestras vidas e impacta en diversos ámbitos de la misma.
Aprender consiste en transformar la
información que recibimos en un conjunto de conocimientos útiles y explotables.
Gracias al aprendizaje, los datos en bruto que impactan nuestros sentidos se
convierten en ideas abstractas, refinadas y lo suficientemente generales como
para que podamos explotarlas en situaciones novedosas: en ciencias cognitivas,
esos conjuntos de ideas reciben el nombre de “modelos internos”. (Dehaene, 2019)
El texto me hizo recordar la teoría de la
tabula rasa, desarrollada por el filósofo John Locke, quien tiene influencias por
las ideas de grandes pensadores como Aristóteles y Descartes (Uzgalis, 2022).
En su célebre obra "Ensayo Sobre el Entendimiento Humano", postula
que la mente humana es como una "pizarra en blanco” al nacer, y que todo
el conocimiento es adquirido a través de la experiencia (Torres, 2017). La
mente se va formando a medida que las personas interactúan con el entorno, y es
precisamente esa interacción la que moldea las percepciones e ideas a lo largo
de la vida. (Dehaene, 2019) refiere los bebés no tienen que aprender todo
acerca del mundo, ya que su cerebro está lleno de hipótesis innatas. Así, solo
deben adquirir los parámetros específicos que varían de manera impredecible
(como la forma del rostro, el color de los ojos, el tono de la voz o los gustos
personales de quienes los rodean.
Se hace referencia a las inteligencias
artificiales en como ellas aprenden, sin embargo, aquellas aún no han sido dotadas
de capacidades de los seres humanos por ejemplo los sentimientos y emociones no
son un aprendizaje que dichas inteligencias puedan lograr hoy en día.
A manera de conclusión el cerebro es un órgano
flexible que logra jerarquizar la información con gran velocidad y, cuando es
posible, extrae de ella principios generales, lógicos y explícitos. El aprendizaje
en él ocurre de una interacción entre neuronas, neurotransmisores y regiones
cerebrales que trabajan en conjuntos para codificar, almacenar, modificar y
recuperar información obtenida. Es sorprendente como nuestro cerebro se encuentran
en constante desarrollo permitiéndonos adquirir nuevos conocimientos a lo largo
de la vida.
Bibliografía:
Dehaene, Stanislas.2019. ¿Cómo aprendemos? 1ª
ed. Libro digital, EPUB. Siglo Veintiuno Editores Argentina.
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