miércoles, 28 de febrero de 2024

Aprendizaje: ¿Cómo aprendemos? Karla M

 

Reseña. ¿Cómo aprendemos? Karla Mandujano 


A lo largo de los años, ha existido una variedad de estudios de las universidades sobre el aprendizaje, rebasando las posturas de Piaget, sin embargo, las nuevas posturas siguen siendo escasas al relacionarse con las prácticas del aula. Es decir, existe una gran necesidad de que las investigaciones aplicadas se desarrollen en los salones de clase, con el fin de mejorar los procesos del aprendizaje en los alumnos.

Desde diferentes disciplinas (la filosofía, neurociencias, lingüística y entre otras) definen el aprendizaje como un término muy amplio y complejo de definir, que, por su misma naturaleza, es complicado desarrollar un esbozo o esquema que explique las grandes cantidades de conocimientos acerca de los principios del aprendizaje. Como lo menciona el reconocido neurocientífico Stanislas Dehaene (2019) señala que el aprendizaje es una capacidad innata del ser humano y que cuando se desarrolla bajo mecanismo en la escuela, se deben considerar otros factores como el rol de la atención, la memoria, la importancia del sueño y la buena alimentación. “Y, también, explorar ciertas patologías del desarrollo como ventanas abiertas que nos permiten contemplar y comprender las funciones cerebrales.” (Dehaene, 2019).  

Partiendo de estudios de caso, como el niño de 7 años que tuvo un accidente que afectó partes de su funcionamiento cerebral y quedó ciego, a pesar de dicha tragedia, los neurocientíficos les sorprendía el mejoramiento de su plasticidad cerebral, en el sentido del aprendizaje de idiomas o de desarrollo de la escritura. A partir de esta situación, se comprende que el aprendizaje es una capacidad innata que no se pierde; es el fundamento principal del desarrollo del cerebro.

En términos psicológicos, lo que se aprende no es necesariamente “correcto” (aprendemos tanto hábitos malos como buenos), ni consciente o deliberado (una de las ventajas en entrenarse en una habilidad es que adquirimos conciencia de los errores que aprendimos a cometer inconscientemente), ni requiere acto manifiesto alguno (las actitudes y las emociones pueden aprenderse tanto como el conocimiento y las habilidades). Reacciones tan diversas como: manejar un auto, recordar unas vacaciones agradables, creer en la democracia y sentir antipatía hacia el patrono son todos resultados de aprendizaje” (Hill, 1980: 17).

 

A partir de este argumento, el autor Winfred F. Hill (1980) piensa que el aprendizaje es un factor de lo que el hombre es y hace, una comprensión mayor del proceso de aprendizaje que contribuye a fomentar su propio conocimiento. Aunado a esto, Stanislas Dehaene (2019) argumenta que los seres humanos son homo docens, una especie que aprende por sí mismo, lo cual históricamente el humano se reinventa y cambia sus actos, hábitos y cultural.


Referencias 

Stanislas Dehaene (2019). ¿Cómo aprendemos? Editorial Siglo Veintiuno.

Winfred F. Hill (1980). Teorías contemporáneas del aprendizaje. Editorial Paidós.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

LOS CUATRO PILARES DEL APRENDIZAJE-CAPÍTULO III Miriam Rodríguez Nieves

 En el tercer capítulo de "Los 4 Pilares del Aprendizaje" de Stainislas, se profundiza en la fascinante relación entre la atención...